4.-EL IMPACTO DE LAS
TIC’S EN EL DERECHO
Estamos viviendo en la Era de la Información y del
Conocimiento, etapa del desarrollo post-industrial en la cual la información y
del conocimiento tienen un rol central en el desarrollo económico de la
sociedad. Las tecnologías centrales en esta era son la biotecnología, las
nanotecnologías y las Tecnologías de la Información.
Las Tecnologías de la Información (TIC) son un conjunto de
servicios, redes, software y dispositivos de hadware que se integran en
sistemas de información interconectados y complementarios, con la finalidad de
gestionar datos e información de manera efectiva.
El impacto de las Tecnologías de la Información y las
Comunicaciones –TIC– no es ajeno al Derecho, por el contrario, cada día los
avances de la tecnología imponen mayores retos a los operadores jurídicos, a
los cuales hay que responder desde la legislación nacional –si ésta existe–, la
legislación internacional, el derecho comparado, la autonomía de la voluntad
privada, las mejores prácticas existentes en la industria y las normas que
permitan dar un tratamiento uniforme a problemáticas que experimentan las
organizaciones, cualquiera que sea la latitud en que estén ubicadas.
Para algunos autores el derecho informático es lo mismo que
el derecho de las tecnologías de la información y comunicaciones, Para otros
autores el derecho informático es la rama del derecho que estudia y regula la
informática, en consecuencia para estos últimos consideran que el derecho de
Internet y de las tic es distinto que la primera rama del derecho citada. En
conclusión no existe sólo una posición sino que existen varias posiciones
respecto de esta rama del derecho.
Las Tecnologías de la Información están estrechamente
relacionadas a la producción y a un incremento de la productividad de las
empresas. Se ha demostrado que el incremento en la calidad y cantidad de
productos y servicios de TI, agregado a los cambios que estos generan en las
organizaciones, tienen efecto en un incremento en la productividad de las
empresas (Brynjolfsson y Hitt 2003), y con adecuadas políticas nacionales se
puede generar un lazo de retroalimentación positivo, en las cuales la ciencia y
tecnología juega un rol importante en incrementar la productividad del país.
Desafortunadamente en nuestro país muchas relaciones todavía
están muy débiles. Por ejemplo, el ahorro nacional no se invierte en ciencia y
tecnología, por lo que no hay un incremento sostenido del personal calificado
en ciencia y tecnología para la investigación y desarrollo de productos y
servicios de alta calidad.
En nuestra sociedad actual, la informática está presente en
todas las actividades sociales, económicas y políticas, por lo que su adecuada
regulación permite que el derecho esté acorde con la realidad en forma
sistemática, coherente e integral. El Derecho Informático estudia la regulación
de la actividad informática y como tal, su importancia es creciente y su
aplicación cada vez más
necesaria.
Desde la aparición de la computación como un fenómeno, ésta
ha sido benéfica en las distintas áreas de la ciencia y la cultura. La
tecnología siempre ha sido gran aliada del ser humano, pero ¿qué pasa cuando
ésta se pone al servicio de la delincuencia?
Precisamente eso ha ocurrido con la informática, ahora los
delincuentes utilizan éste medio para consumar sus actos delictuosos.
Por definición general el derecho debe evolucionar con las
necesidades de los seres humanos o con sus nuevas costumbres para regular las
nuevas relaciones que de esto surge. Es por ello que surgió el derecho
informático, que se entiende como el conjunto de normas objetivas que están
destinadas a mediar los actos que nacen a causa del uso de la informática.
Se ha considerado que ésta nueva faceta del derecho no debe
ser considerada tanto como una rama subyacente de la ciencia del derecho, si no
como un proceso de transformación de la misma, ya que la aparición de la
informática ha provocado la diversificación de los procesos jurídicos, tales
como juicios, pruebas, medios de delinquir, etc.
Uno de los puntos en que el derecho se ha visto vulnerado a
causa de la informática, es en las dos ramas clásicas del derecho, como lo son
el derecho civil y penal, se sugiere también que el derecho informático sea
considerado como una rama independiente del derecho.
En derecho penal, se afronta un nuevo reto en cuanto la
sanción y clasificación de los delitos, ya que como sabemos el delito se define
como una conducta que es sancionada por las leyes de defensa social. Pero que
sucede cuando el medio es la tecnología, los abogados defensores de los
delincuentes informáticos podrían alegar la ausencia de alguna característica
que integre la configuración de un delito, como la tipicidad, ya que el derecho
aún no prevé muchos actos informáticos ilegales como delitos o la punidad por
la misma causa.
Es en estos casos que el derecho se ve rebasado por la
tecnología, que usa a su vez como vía de escape a sus principios más básicos,
como el que definiera el conde de Beccaria en su libro “De los delitos y de las
penas”: No puede aplicarse pena alguna que no esté predefinida en la ley.
El derecho civil se ve afectado de una manera similar al
derecho penal, y es en el ámbito de los contratos y firmas electrónicas, que
han usado a últimas fechas las empresas en esta nueva era. Ahora se puede ver
que en internet las personas pueden adquirir bienes y servicios que regulan los
contratos informáticos, como en la compra venta de software, documento que
prácticamente nadie lee, y que compromete muchas veces al usuario a cláusulas
por demás injustas y en extremo ventajosas para el proveedor.
El tema de las firmas electrónicas es mucho más delicado,
que trata sobre el deslindamiento de responsabilidades a causa del no
reconocimiento de la misma en casos especiales por la empresa que la extiende.
Luis Francisco Lemus Jeronimo
Juan Daniel Jimenez Perez
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